En la elección de las ventanas proyectantes en Santiago, se despliega un abanico de materiales con diferentes características:
Aluminio:
Las ventanas de aluminio presumen su resistencia y durabilidad, prometiendo una vida útil inquebrantable. El aluminio luce con orgullo su ligereza y facilidad para mantenerlo. Sin embargo, su conductividad puede afectar la eficiencia energética del hogar.
PVC:
Las ventanas proyectantes fabricadas en PVC encantan por su calidad superior a un precio competitivo. El PVC ejerce como valioso aislante térmico, conservando la temperatura interior sin necesidad de recurrir a costosos sistemas climáticos artificiales. Muestra una resistencia indomable ante humedades y corrosiones; ideal para los caprichos húmedos de lugares como Santiago.
Madera:
La madera abraza con calidez y encanto, pero exige un cuidado celoso para mantener a raya la humedad traicionera y las termitas.
Acero:
El acero se alza como un defensor ante los embates del tiempo, sin embargo, si no recibe su merecido tratamiento protector puede sucumbir ante la corrosión.
El material elegido dependerá de factores como los deseos estéticos, el presupuesto disponible o las particularidades climáticas del entorno.